Guía práctica - Inspección

Guía práctica  




Inspección periódica y examen del pie de riesgo

Debe examinarse a todos los pacientes diabéticos al menos una vez al año en cuanto a posibles problemas en el pie, y a los pacientes con factores de riesgo demostrados con más frecuencia (cada 1-6 meses). La ausencia de síntomas no significa que los pies estén sanos, ya que el paciente puede tener neuropatía, enfermedad vascular periférica o incluso una úlcera sin ningún síntoma. Los pies deben examinarse con el paciente tumbado y de pie, y también deben inspeccionarse los zapatos.

 

Historial y examen

Historial

Ulcera/amputación previas, educación del pie anterior, aislamiento social, mal acceso a atención sanitaria, andar descalzo.

Neuropatía

Síntomas, como un cosquilleo o dolor Pérdida de percepción

Estado vascular

Claudicación, dolor en reposo, pulsos pedios Decoloración (rubor) postural

Piel

Color, temperatura, edema Patología de la uña (p. ej. uñas encarnadas), uñas mal cortadas Ulcera Callosidad, sequedad, grietas, maceración interdigital

Hueso/articulación

Deformidades (p. ej. dedos en garra, dedos en martillo) o prominencias óseas Pérdida de movilidad (p. ej. hallux rigidus)

Calzado/medias

Evaluación del interior y el exterior.

 

La pérdida sensorial debido a polineuropatía diabética puede evaluarse usando las técnicas siguientes:

Percepción de la presión

Monofilamentos de Semmes-Weinstein (10 gramos, véase adenda)
El riesgo de futura ulceración puede determinase con un monofilamento de 10 gramos.

Percepción de la vibración

Diapasón de 128 Hz (hallux, véase adenda)

Discriminación del dolor

Pinchando con un alfiler (dorso del pie, sin penetrar en la piel)

Sensación táctil

Algodón hidrófilo (dorso del pie)

Reflejos

Reflejos del tendón de Aquiles